Si estás experimentando estrés, ansiedad o te sientes abrumado con el constante bombardeo de información que recibes diariamente, la meditación para un corazón tranquilo puede ser de gran ayuda para reencontrar la calma. Con una práctica consistente puedes acceder a un espacio neutral, no-reactivo y sentirte agradecido en medio de la turbulencia en la que parecemos vivir actualmente. Esta es una hermosa práctica para principiantes porque involucra un mudra y un pranayama muy simple y al mismo tiempo es muy profundo y efectivo.

MEDITACIÓN

calm_heart_meditation1. Siéntate en postura fácil con la columna recta. Mantén los ojos 1/10 abiertos mirando hacia adelante.

2. Coloca la palma izquierda en el centro del corazón. La mano derecha se coloca en gyan mudra (uniendo índice y pulgar) a la altura del hombro con la palma mirando hacia adelante mientras el codo se mantiene cerca de tu costilla.

3. Inhala profundo y sostén el aire hasta donde te sientas cómodo.

4. Después, exhala y sostén la respiración con el aire afuera hasta donde te sientas cómodo.

5. Continúa de 3-5 minutos.

Nota: Sostén el aire hasta donde sea cómodo, no llegues al punto en que te cause estrés y tensión en el cuerpo. Puedes sentir un poco de ansiedad o pánico. Observa lo que sientes, esta es una buena oportunidad para enfrentar tus miedos y trascenderlos.

¿Cómo funciona? 

¿Cómo puede ser que un mudra y un patrón de respiración específico funcione? Primero, colocar la palma izquierda en el corazón trae quietud y ayuda a dirigir el prana a los pulmones y al corazón. Generalmente el lado derecho del cuerpo es activo, y proyecta hacia el exterior. En esta meditación la mano derecha se coloca en una postura receptiva trayendo quietud y calma. A través de la respiración generas prana para tus pulmones y el corazón, incrementando la salud para el cuerpo y paz en la mente.

 

Estudiante, practicante e instructora de Kundalini Yoga certificada por KRI e IKYTA México. Especializada en Yoga para Niños, Enseñanzas para la Mujer y Embarazo Consciente. Se ha dedicado a compartir las enseñanzas de Yogi Bhajan por más de diez años. Se ha formado como doula, es madre y goza profundamente de acompañar a otras mujeres en la maternidad y la crianza.